Prédica del domingo 18 de octubre de 2026 · Juan 5:19-47 · Pr. Facundo Luzardo
El domingo pasado nos habíamos quedado con un "continuará". Jesús sanó a un paralítico en el estanque de Betesda, en día de reposo, y cuando los líderes religiosos lo enfrentaron les respondió: "Hasta ahora Mi Padre trabaja, y Yo también trabajo". Ellos entendieron perfecto lo que estaba diciendo. Se estaba igualando a Dios. Este domingo escuchamos la respuesta de Jesús a esa furia, un pasaje largo que se resume en una idea: honrá a Jesús, porque el mismo que hoy da vida, un día traerá juicio.
El versículo central es Juan 5:23: "para que todos honren al Hijo así como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió". Los escribas estaban convencidos de que honraban a Dios con su obediencia a la ley. Jesús les dice que sin honrar al Hijo todo lo demás queda invalidado. Y nos pasa a nosotros también, cuando decimos "yo con Dios todo bien" pero no lo tenemos en cuenta en nuestras decisiones ni amamos a la iglesia que Él compró con la vida de su Hijo.
Vimos tres razones. Primero, Jesús traerá juicio con la autoridad del Padre. Da vida y juzga, dos obras que solo Dios puede hacer. Honrarlo es oír su palabra para guardarla y creer, y eso produce vida eterna (Juan 5:24). Segundo, el juicio es justo porque fuimos advertidos. Jesús presenta cuatro testigos: Juan el Bautista, sus propias obras, la voz del Padre y las Escrituras. Nadie podía decir "yo no sabía". Tercero, el problema de fondo no está en la cabeza sino en el corazón. "¿Cómo pueden creer, cuando reciben gloria los unos de los otros, y no buscan la gloria que viene del Dios único?" (Juan 5:44).
Algunas frases de la prédica
"Si ustedes de verdad dicen que tienen un deseo de honrar a Dios, ¿saben qué tienen que hacer? Honrar al Hijo."
"Crecer conociendo a Jesús no te vuelve cristiano. ¿Sabés lo que te vuelve? Advertido."
"Mientras vivas del aplauso de los demás, te va a costar honrar a Jesús."
"Capaz que tu problema con Jesús no es que te falten pruebas, sino lo que te costaría honrarlo delante de otros."
"Nosotros tenemos una tumba vacía que da testimonio de Aquel que vive y que volverá en gloria."
Para pensar esta semana
Me quedo con la imagen del mapa. Podemos tener colgado en la pared el dibujo de una ciudad que nos encanta, conocer cada calle de memoria, y aun así no reconocerla el día que estamos parados en su plaza. Con Jesús nos puede pasar lo mismo. Leer la Biblia, venir a la iglesia desde chicos, saber doctrina, y nunca rendirnos a Él.
Lo que más me conmueve es que Jesús fue deshonrado hasta el final. Lo traicionaron, lo escupieron, se burlaron de Él y lo colgaron en una cruz. Cargó con esa deshonra para abrirnos un camino a nosotros, que tampoco lo honramos. Por eso la advertencia también es una invitación.
Entonces, ¿de quién estás esperando aprobación? ¿De tu jefe, de tus seguidores, de la gente que querés que te quiera? Si todavía no le entregaste tu vida, hoy hay tiempo. Y si ya sos hijo o hija de Dios, pensá en qué área concreta no lo estás honrando. En tu familia, en tus palabras, en ese pecado oculto que te tiene atado. Oí su palabra, creele y obedecé. El mismo que te ofrece vida hoy es el que un día va a juzgar.